10 de diciembre de 2009
D.V.L
Llevaba tiempo sin hablar con mi familia. Mucho tiempo. Años. Cuando me arruiné vinieron uno detrás de otro a ofrecerme dinero para que pudiera realizar los pagos más importantes. Sólo faltaron dos primos, pero me llamaron al día siguiente para pedirme el número de cuenta. Nunca he llorado tanto en mi vida
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No todo van a ser malas noticias no???
ResponderEliminarMe alegro de que por lo menos no perdamos nuestra humanidad